La aplicación del láser genera una molestia durante el instante en el que el mismo impacta sobre la tinta. Pero al ser muy rápida la aplicación, la mayoría de nuestros clientes lo toleran perfectamente.
La cantidad de sesiones va a depender de múltiples factores: qué tipo de tinta se utilizó, la cantidad de tinta que contenga el tattoo, el color de la tinta, la profundidad en la que está alojada la tinta y el sistema linfático, que es el responsable de eliminar las partículas de tinta que iremos fraccionando mediante la aplicación del láser.
La zona del cuerpo en la que esté localizado el tatuaje es otro factor a tener en cuenta. Mientras más irrigación sanguínea, más rápido se expulsará la tinta. Por ejemplo, el torso y cuello facilitan la pronta eliminación, mientras que las extremidades como empeine, tobillos, dedos o muñecas, pueden demorar un poco más de tiempo.
El promedio de sesiones para lograr una eliminación completa suele rondar entre 6 y 8 sesiones. Hay excepciones, como todo, y algunos se quitan antes, mientras que otros demoran un poco más.
Para tratamientos de aclarado de un tatuaje existente, donde luego se realizará un cover-up, con 2 ó 3 sesiones suele ser suficiente. Esto permitirá que tu nuevo tattoo no esté tan condicionado por el que quieres cubrir.
Los pigmentos negros y rojos son absorbidos eficazmente por el láser, lo que permite su eliminación con muy buenos resultados. Sin embargo, algunas tintas que contienen una alta concentración de partículas metálicas pueden resultar más difíciles de eliminar, ya que parte de la energía del láser se refleja en dichos componentes, dificultando su correcta fragmentación y eliminación
Los restos residuales de tinta, especialmente aquellos que se encuentran en las capas más profundas de la dermis, requieren más tiempo y paciencia tras una sesión intensiva para ser eliminados de forma natural por el organismo. Por este motivo, tras la última sesión solemos recomendar una revisión aproximadamente al año, con el fin de comprobar si persisten pequeñas trazas de pigmento.
En todo momento, la prioridad es garantizar el máximo cuidado y respeto por la piel.
La eficacia del tratamiento no depende del color en sí, sino del tipo de pigmento utilizado en el tatuaje. Cada tinta presenta una composición distinta, lo que influye directamente en cómo responde al láser.
Los pigmentos negros y rojos suelen absorber mejor la energía del láser, lo que facilita su fragmentación y eliminación. En cambio, otros colores como el azul, el verde, el violeta o el amarillo se encuentran en longitudes de onda que el láser no alcanza de forma eficaz, por lo que su eliminación completa resulta más compleja.
Cuando estos tonos están combinados con pigmentos más oscuros, pueden aclararse parcialmente durante el tratamiento, aunque no suelen desaparecer por completo
Un tatuaje recién hecho es una herida, y el láser no puede aplicarse sobre una herida. Cuando el tatuaje es nuevo, la piel todavía está en proceso de cicatrización y el pigmento aún no se ha asentado completamente. Tratarlo demasiado pronto puede aumentar el riesgo de irritación, mala respuesta del tratamiento o resultados irregulares, e incluso lesiones.
Por ello, el tiempo mínimo recomendado desde la realización del tatuaje hasta poder iniciar su eliminación es de aproximadamente cinco meses en tatuajes lineales o superficiales, pudiendo requerir algunos meses más en casos de tatuajes con alta saturación de tinta y trazos profundos.
En condiciones normales, no debería dejar cicatrices ni manchas permanentes si el tratamiento se realiza correctamente y se siguen las indicaciones de cuidado posterior. Lo más habitual, si aparece alguna alteración, es que sea temporal, como una leve hiperpigmentación u oscurecimiento de la zona, que suele desaparecer con el tiempo y los cuidados adecuados.
Para minimizar cualquier riesgo, realizamos una valoración personalizada, utilizamos parámetros seguros y te indicamos detalladamente cómo cuidar la piel antes y después de cada sesión
Si te encuentras tomando medicación fotosensible que pueda alterar tu dermis, como la isotretinoína para el acné (ejemplo: Roacután), o bien tratamientos para la psoriasis, no podremos realizar sesiones de eliminación de tatuajes hasta que hayas finalizado con dichos tratamientos y cuentes con el alta de tu dermatólogo. A su vez, es importante que la piel no se encuentre bronceada en el momento de realizar la sesión de láser.
Todo ello influye en la sensibilidad de la piel y en la melanina, por lo que es fundamental actuar con precaución durante el tratamiento. Para garantizar la efectividad de la eliminación de tatuajes, es esencial seguir un correcto cuidado de la piel tras cada sesión. En la zona tratada será necesario mantener una adecuada higiene con jabón neutro, preferentemente, así como la aplicación de cremas hidratantes como Dermalogic, que en la sesión se te explicará cómo deberás aplicar y durante cuánto tiempo.
Asimismo, deberás evitar la exposición directa al sol y a los rayos UVA durante los días posteriores a la sesión. Por último, se recomienda mantener una buena hidratación, una alimentación equilibrada y realizar actividad física que favorezca la circulación sanguínea. Esto contribuirá a potenciar el sistema inmunológico y facilitar la eliminación de las partículas de tinta, mejorando así los resultados del tratamiento.
El precio de cada sesión dependerá del tamaño y complejidad del tatuaje a eliminar. Para solicitar un presupuesto, envíanos una foto del tatuaje que quieres quitarte o aclarar en la que se aprecie su tamaño, y te facilitaremos un presupuesto personalizado.
Si te encuentras tomando medicación fotosensible que pueda alterar tu dermis, como la isotretinoína para el acné (ejemplo: Roacután), o bien tratamiento para la psoriasis, no podremos realizar sesiones de eliminación de tatuajes hasta que hayas finalizado con dichos tratamientos y tengas el alta de tu dermatólogo.
A su vez, es importante que la piel no se encuentre bronceada al momento de realizar la sesión de láser. Todo esto afecta la sensibilidad de tu piel y tu melanina, y por eso hay que ser cuidadosos al momento de realizar la eliminación de tatuajes.
Finalmente, si te encuentras en período de embarazo o lactancia, no es posible realizar las sesiones de láser.